Dolor de espalda: causas y principales síntomas

El dolor de espalda es una patología muy común, que afecta, de forma directa o indirecta, a un gran porcentaje de la población. En muchos casos, el dolor de espalda aparece como consecuencia de malas posturas o levantamientos de peso excesivo, pudiendo afectar de manera negativa a la calidad de vida del paciente. Es importante llevar a cabo ciertas prácticas para evitar, en la medida de lo posible, su aparición.

¿Qué es el dolor de espalda?

El dolor de espalda es una afectación muy común, caracterizada por la presencia de un dolor que se localiza entre la zona cervical y la zona lumbar. Es una de los motivos más frecuentes en las consultas de traumatología.

En muchos casos, el dolor de espalda genera inmovilidad, pudiendo afectar de manera negativa a la calidad de vida del paciente y a sus actividades habituales.

Causas del dolor de espalda

Las causas del dolor de espalda pueden ser muy variadas, en función del motivo por el que aparezca el dolor. En muchos casos, el dolor de espalda está relacionado con esguinces o contracturas musculares, que pueden provocar inmovilidad. También, puede aparecer como efecto colateral de enfermedades degenerativas, tales como artrosis u osteoporosis, que provoquen desgaste de huesos y cartílagos.

En otros, el dolor de espalda aparece como consecuencia de tensiones musculares, ya sea por haber repetido un ejercicio o postura en numerosas ocasiones y haber desencadenado fatiga en el músculo, o como consecuencia del estrés emocional.

Algunos pacientes experimentan dolor de espalda como consecuencia de una compresión nerviosa, es decir, por la presión excesiva sobre un nervio de la espalda. Por último, el dolor de espalda puede ser consecuencia de posturas forzadas o movimientos bruscos para la espalda.

Síntomas del dolor de espalda

Los síntomas del dolor de espalda pueden variar en función de la causa que los provoque. Sin embargo, es habitual que el paciente manifieste dolor punzante o dolor irradiado hacia otras partes del cuerpo, tales como hombros o piernas.

En la mayoría de los casos, además, este dolor aparece acompañado de inmovilidad, que impide que el paciente realice actividades básicas de su día a día.

¿Cómo se diagnostica el dolor de espalda?

Una vez que el paciente experimenta dolor de espalda, que se prolonga durante varios días, deberá acudir al traumatólogo. En primer lugar, se estudiarán los síntomas del paciente y se llevará a cabo una exploración física, observando aquellos puntos en los que se experimenta mayor grado de dolor.

En la mayoría de los casos, suele ser necesario realizar pruebas diagnósticas, que permitan ampliar la información de la que se dispone para elaborar un diagnóstico completo. Normalmente, las pruebas más empleadas son las radiografías y resonancias magnéticas.

Tratamientos para el dolor de espalda

Una vez realizado el diagnóstico, se pautará el tratamiento más adecuado con el objetivo de aliviar el dolor del paciente. En primer lugar, suele ser recomendable la aplicación de calor que contribuya a la relajación muscular, normalmente, acompañado de un tratamiento antiinflamatorio que ayude a disminuir el grado de dolor del paciente.

En algunos casos, se recomienda un tratamiento de rehabilitación para el dolor de espalda, que ayude a corregir la postura y el fortalecimiento muscular de la zona, siempre pautado y supervisado por un fisioterapeuta especializado.

En los casos que revisten mayor gravedad, especialmente aquellos que implican afectaciones nerviosas, puede ser necesario que el paciente se someta a una cirugía, en la que se libere el nervio oprimido.

Prevención del dolor de espalda

En algunos casos, el dolor de espalda es difícil de evitar, especialmente el provocado por enfermedades degenerativas o desgaste de los huesos. Sin embargo, existen ciertas pautas que pueden reducir de manera notable las probabilidades de sufrir dolor de espalda.

En primer lugar, controlar el peso corporal. Ya que a mayor peso, mayor presión sobre los huesos, lo que aumenta el riesgo de padecer una hernia discal.

Por último, es recomendable evitar posturas forzadas, así como, ejercicios de impacto que supongan una presión repetida sobre los huesos.

Remedios naturales para aliviar el dolor de espalda

La realización y aplicación de ciertos remedios naturales, puede ser muy útil para aliviar y prevenir el dolor de espalda. En primer lugar, es especialmente importante, realizar estiramientos, tanto antes como después de la práctica deportiva.

Además, es importante, entrenar la zona core, es decir, el abdomen. Una buena manera, es mediante la práctica de abdominales hipopresivos, que mediante el control de la respiración, trabaja y fortalece los músculos abdominales.

Una vez que aparece el dolor de espalda, puede aliviarse mediante la aplicación de temperaturas de contraste, es decir, aplicando de forma alterna frío y calor.

Como se ha explicado, es importante identificar y tratar a tiempo el dolor de espalda, con el objetivo de que no se convierta en una patología crónica. Para ello, es importante acudir a un traumatólogo especializado que aplique el tratamiento adecuado a cada paciente.

 

 

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